En una esquina de Tokyo alguien imita al que suena en la radio de algún lugar de la República Centroafricana mientras que en Berlín un abuelo compra un disco recopilatorio del mismo que inpiró el colgante del auto que acaba de chocar cerca de Monterrey y en sudamérica alguien trata de explicar un estúpido chiste del susodicho sin tener mucho éxito...
Lo que ninguno de ellos puede imaginar es que, en algún lugar de Tennessee, Elvis se revuelca en su tumba.

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