7:30 am, alarma. Me baño, me visto, me perfumo.
9:00 am en la oficina, perfecta presencia, impecable conducta. Sonreír, caer bien, hacer prolijamente mi trabajo, ser un buen elemento organizacional.
1:00 pm almuerzo: Saber de actualidad, hacer lobby, contar un par de anécdotas, hacer lobby, comer algo liviano en calorías, hacer lobby, ser gracioso, lobby, lobby, lobby.
3:00 pm, parecer interesado en mi trabajo, postear algo interesante o divertido en Facebook, contar los likes durante toda la tarde.
7:00 pm frente al amigo del día: Conversar, preguntar por la vida, dar ánimo, ser humilde, ser gracioso, recordar el pasado, sonreír.
9:55 pm: Saludar a padre, pelear con padre, saludar a madre, seguir peleando con padre, percibir la imparcialidad de madre como algo justo, cerrar la puerta, seguir escuchando a padre gritar.
10:00 pm: Ocuparse, ocuparse y seguirse ocupando en cualquier cosa mecánica que distraiga lo suficiente la atención hasta caerse de sueño.
Viernes, aceptar de manera cortés proposiciones de panoramas varios, escoger el menos aburrido o, de plano, apagar el celular y perderse en una película junto a el helado preferido o salir en bicicleta hasta que en ansiado sueño llegue.
Sábado, panoramas varios de los que no puedo escapar, elijo el cumpleaños, aniversario, bautizo, fiesta, carrete, fonda, disco, bar que menos me desagrade o al que más obligado esté a ir.
Manejar, saludar a quienes no conoces, a quienes te caen mal, sonreír, ser divertido, beber, hablar sobre tu trabajo, ser divertido, beber, hablar sobre tu vida, ser divertido, beber, responder por qué aún estás soltero de manera políticamente correcta, ser divertido, beber, beber otra vez para olvidar la verdadera razón de por qué estás soltero, ser divertido, marcharte a una hora decente despidiéndote calurosamente de cada uno y exigiendo por una próxima vez.
Manejo a casa, no manejo a ningún lado en verdad, grito, siempre grito cuando manejo de noche, adentro en el auto, grito mientras me pregunto por qué mierda acepto esta vida culiá, me callo y me pregunto si el hastío o el exceso de velocidad será lo que me matará -alcohol dirán en las noticias-, lloro, sigo manejando, me calmo, el sueño baja, llego a casa.
Domingo: Pijama todo el día, leyendo y ver el hermoso día que hay afuera, sintiendo ansiedad por no tener ganas ni valor de salir a sorprenderme con cualquier cosa que el mundo tenga para ofrecerme, dormir, dormir y dormir.
Domingo en la noche, cortar uñas, cortar barba, planchar traje, lustrar zapatos, preparar maletín, cepillar los dientes, a la cama sin tiempo de pensar mucho.
Soy un puro zombie, soy un puto zombie, soy un puto zombie, necesito algo que me despierte, despierte, despierte, y no lo dejo entrar, entrar, entrar.
Sin trascendencia mi vida será, hasta que romper el maldito círculo y una solución no logre encontrar.
Buenas noches, mañana es lunes... Y debo madrugar.

Comentarios