No sé quien me mandó...
No sé quien chucha me mandó a curarme, volarme y, más encima, tomar el auto y manejar a esa esquina culiá donde siempre se ponen los pacos.
Normalmente no veo a los pacos, pero es porque vengo a esta esquina a la hora del bajón, a la hora donde los pacos molestan a la juventud en Bellavista...
El tema es que me metí a ESA esquina de La Reina, curado, volado, manejando y sin los documentos en el jeep. Sí, sé que la cagué y me importa poco, la wea ya fue y no saco nada quejandome.
La cosa es que los pacos me pararon, son como los perros que huelen el miedo estos weones, me pararon y no me dijeron "El carnesen" como la última vez, esta vez fueron más educados y amables, pero igual de implacables: Si no andas con los documentos o se presume que lo robaste o se presume otra cosa... Pero no puedes andar en un auto. Ni aunque la cagada de patente esté a tu nombre y en todos los putos registros vehiculares aparezcas tu como el único y flamante dueño.
Y así fue, en pocas palabras o me bajaba o me bajaban, a lo que accedí con cara de "Ok, donde está la cámara?".
... Y aquí estoy, en un paradero esperando la micro, son las 2 de la mañana, acaba de llover y hay -1000°C. Lo único en lo que pienso es que en 5 horas más tengo que estar con el traje bien planchado dando una reunión en la oficina y en lo caro que me va a salir la gracia.
Creo que la próxima vez que me dé el bajón mejor veré una película... O simplemente me buscaré un pololo. Un weon que, aunque no me quiera, al menos finja que le importa lo que me pasa.

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