
... y así me deshice de las ataduras, por primera vez ví mis prejuicios tirados en el suelo, los miedos desvaneciendose entre la luz, la apatía se esfumaba y el dinero se hacía arena en mis manos, la ira dejó de escocerme los ojos y los problemas fueron tan livianos que se los llevaba el viento. Miré al frente, cielo azul, pies descalzos, arena en la cara, ropa fresca, mochila liviana. Me levanté y comencé a andar.
Comentarios
escribes la raja, osea super hello
Sigue escribiendo es algo que nace bn en ti, con mucho cariño me despido.
Lucho