
ok, a casi un mes del 2010 temo decir que el balance es desastroso, definitivamente mi vida ha cambiado en 180 grados, he tenido que acostumbrarme a la rutina, a no tener energías, a no comer lo que me gusta, a no ver a mis amigos, a vestirme como odio, a hablar con gente que no me interesa ni me aporta nada, a recordar lo que me dicen y olvidar lo que me obligan, no quiero seguir así, no quiero despertar y darme cuenta que todos los días de los últimos 15 años han sido iguales y me he convertido en un gordito burgués que en lo único que piensa es en su chequecito a fin de mes y que nunca ha vuelto a socializar con vagabundos, hablar con quiltros callejeros, cantar bajo la ducha, burlarse de los automovilistas en bicicleta, vestirse como le da la gana, salir a caminar a las 2:30 am del martes sólo por gusto o hacer alguna de las cosas que conforman lo que él llamaba "la alegría de vivir". Lo malo de todo esto es que tendré que hacerlo, simplemente ellos están absorbiendo mis energías, mermando mis fuerzas, ganas y deseos de cambiarlos. Sé que algún día todo esto me gustará y negaré estas palabras, pero antes de terminar con la lobotomía que comenzó el 2 de enero del 2010 quiero, NECESITO dejar un testamento, un testimonio, decirles que todo en lo que me convertiré es algo en lo que jamás pensé cuando de niño me imaginaba siendo adulto, que esta puerta por la que estoy pasando es muy angosta y tuve que trizar todas mis convicciones para poder atravesarla, que lo estoy haciendo por un fin último del cual yo no me veré beneficiado pero si gente que amo mucho, por último decirles que aunque quieran e intenten nadie puede ayudarme y que cuando en el baño estoy en posición fetal con corbata y zapatos incómodos sólo pienso en que me gustaría que existiera un Dios para pedirle mi vida de vuelta.
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